No está mal sentirse mal

Mujer sentada sintiendose mal con dolor de cabeza y ojos cerrados

Sientes una mezcla confusa de tristeza, rabia, frustración, incomodidad, apatía, palabras atragantadas y como si no bastara sentirte mal, es igual a sentirme “culpable” . Como si sentir fuera un castigo divino, algo imposible para ti o que te quita tus superpoderes.

¿Quién te dijo que necesitas permiso para sentir?

No eres débil ni estás exagerando solo necesitas aprender a sentir antes de explotar. Por si lo olvidaste eres humano, eso te hace tener un mecanismo de defensa más evolucionado que otros seres vivos, el cual ayuda a gestionar el sentir de forma diferente y menos irracional eso que estas pasando, sentir es necesario y completamente válido, no tienes que estar bien todo el tiempo.


De acuerdo a nuestras crianzas hemos aprendido a sentirnos mal por ser vulnerables o sentir, ¿Qué significa realmente sentir y por qué lo hago mal?, ¿como hago para mejorarlo? ¿Necesito ayuda profesional? Es importante reconocer que los primeros en invalidar nuestras emociones somos nosotros mismos, creyendo que la vulnerabilidad del sentir nos resta valor, cuando en realidad, nos permite fortalecer el bienestar psicológico.

El arte de sentirme mal por sentir

Hay personas con problemas más grandes que los míos, solo siento que estoy exagerando, no debería sentirme mal por tener todo, pero…

Esa pequeña justificación revela ese sentimiento de no saber qué hacer con esto que está pasando en mi cuerpo y mente que desconozco y me incomoda.  

No es solo la incomodidad de lo que está pasando; es el juzgarte por esta determinada situación que se está haciendo compleja de gestionar. La vulnerabilidad cada vez se hace más grande ante la mala gestión de una situación y esa incapacidad de ocultar eso que nos incomoda sale, pasando de la invalidez a explotar ante las situaciones.


Para poder sentir es necesario reconocernos y reconocer cómo estamos gestionando lo que estamos sintiendo, reconocer la importancia de sentir y comunicarlo para mejorar las relaciones interpersonales.

Por qué sentirse mal tiene que ser malo

Solo Buenas Vibras

Ser feliz se volvió una obligación, estamos rodeados de sonrisas, logros, viajes,  frases motivacionales, como si se tratara de solo cambiar de canal.

 

La falsa positividad alimenta la idea de que sentirme mal es igual a fracaso. No estás bien, por no pensar positivo, no ser agradecido o no haces un buen trabajo interno. Es común caer en la trampa del engaño de que “todo está bien”, buscando validación externa para sentirnos aceptados  y eso sube el ego. Esta  falta de conexión  no nos permite conectar con nosotros y solucionar esa inmadurez emocional para poder sentir.

Lo que dice la invalidación de lo que sientes

Es posible que en algunas ocasiones hayamos escuchado alguna de estas peculiares frases y, como el cerebro solo aprende por repetición, las comenzamos a creer o a incluirlas en nuestros días:

«Hay personas peor que tú»

Como si el sentir fuera una competencia donde gana quien cuenta la peor historia

«Debes pensar positivo»

 Como si pensar positivo fuera una obligación que soluciona todo

«Todo pasa por algo»

Como si necesitara justificación para validar mis emociones

«Si eres dramatico»

 Como si expresarme fuera una obra de teatro

«Se mas agradecido»

Como si gratitud y tristeza no pudieran coexistir

Estas frases vienen de la incomodidad de las personas ante el mal manejo de sus propias emociones y sé lo molesto que es cuando alguien no sabe sentir y expresar lo que siente.

 

Esta invalidación afecta profundamente tu autoestima, haciendo más complejas las relaciones interpersonales. Puedes aprender más de esto en el artículo sobre cómo la autoestima afecta tus relaciones y qué hacer al respecto.

Pero no necesitas que te arreglen. Necesitas que te escuchen.

El 70% de mis pacientes llega sintiéndose mal, no sabe qué hacer con eso y disculpándose sin sentido alguno. Llegan a la sesión preguntando: ¿Si eso que están sintiendo es malo cómo hacen para dejar de sentirlo?. No sabemos cómo sentir y tampoco sabemos cómo expresarlo, queremos saltar todos los pasos para solo sentirnos bien. ¿Cómo podemos dar soluciones a las situaciones que se nos presentan en la vida si no sabemos qué hacer con lo que sentimos? La clave de una solución eficaz nace de la gestión emocional.

 

Mi trabajo no es resolver todo en la primera sesión, ni mucho menos darte una respuesta rápida a eso que te está pasando. Ese primer contacto es la entrada para entender qué está bien que te sientas así, que tu dolor cuenta, independientemente de lo que estas viviendo en tu mundo externo. Esa validación básica, que debería ser un derecho humano, para muchos es un alivio inmenso que reciben por primera vez en mi consultorio

¿Qué es realmente sentirse mal?

«Sentirse mal» es un término que abarca experiencias diferentes:

Tu cuerpo y mente te están gritando “AYÚDAME POR FAVOR”

Sentirse mal es una señal

Conocer qué es ego  y cómo es influyente en cómo sentimos ayuda a ver que reprimir emoticones es solo un mecanismo de defensa para proteger la vulnerabilidad ante el mundo. Las emociones son sistemas de alerta.

 

La tristeza te obliga a detenerte, y observar desde adentro esa herida que debe ser atendida con urgencia. Escucharte en lugar de ocultarte es lo que marca la verdadera frontera entre reaccionar desde el ego o amor propio. 

Sentirse mal es necesario

Es biológicamente imposible tener solo emociones positivas, sería peligroso.

 

La tristeza te ayuda a procesar las pérdidas, gestionar los fracasos, solucionar problemas y en algunos casos nos puede hasta llenar de fuerza para poder salir de lugares donde ya no pertenecemos. 

 

Reprimir emociones no las elimina; al contrario, las acumulas, dándoles ese espacio para explotar incluso en enfermedades en nuestro cuerpo. Es posible que ese cúmulo de emociones guardadas nos lleve a la mala gestión emocional, dándole oportunidad a la incomodidad y, en casos, a que nuestras relaciones interpersonales se fracturen.

Sentirse mal es completamente común:

No significa que algo esté mal contigo. Significa que eres humano.

Cuando sentirse mal es una señal de alerta

Señales de que necesitas ayuda profesional:

  1. Duración: Llevas más de 1 o 3 meses sintiéndote mal, repitiendo constantemente el dolor y la historia de sufrimiento. 
  2. Interferencia: Tu malestar afecta trabajo, relaciones y autocuidado básico.
  3. Intensidad desproporcionada: La reacción emocional no es coherente con lo que esta pasando. 
  4. Pensamientos de hacerte daño.
  5. Aislamiento completo .

En la práctica clínica, es común encontrarnos con personas que hicieron parte de la vida un nudo en la garganta. Llegan al punto crítico donde el cuerpo les pone un freno de emergencia y comienza a colapsar en el supermercado o la incapacidad física de levantarse de la cama.
Buscar ayuda no es dramatizar. Es tener la inteligencia emocional de reconocer cuándo tus propias herramientas ya no son suficientes. Nadie te va a entregar una medalla por haber soportado el sufrimiento en silencio durante más tiempo.

Si reconoces estas señales y requieres ayuda de un profesional, estaré esperándote en terapia individual para acompañarte a encontrar claridad y alivio.

¿Qué puedo hacer si me siento mal?

Paso 1: Permítete sentir: Si en el fondo te estás castigando por estar triste, dilo en voz alta: «Me siento mal, y tengo derecho a sentirme así». Darle permiso a la emoción de ser expresada, reduce la resistencia interna que te causa más dolor.

 

Paso 2: Aclara lo que estás sintiendo: «Me siento mal» es amplio, en cambio «me siento cansada por el trabajo y triste por la discusión». Al ser específica, la emoción se vuelve manejable.

 

Paso 3: No hay afán por estar bien:  Deja de pelear contra tu propio ritmo de sanación.

A veces, mi mayor aporte como psicóloga no es entregarte un manual de instrucciones para la vida, sino ofrecerte un espacio absolutamente seguro donde no tienes que fingir.

 

No tienes que ganarte el derecho a sentirte mal presentando una tragedia de proporciones épicas. Sentirse mal es parte de estar viva. No es un error del sistema que debas erradicar hoy mismo, es una ola que debes aprender a surfear con compasión.

Recuerda: si llevas mucho tiempo sintiéndote mal, si el agotamiento ya interfiere con tu capacidad de vivir, no estás dramatizando. Es tu mente pidiendo a gritos que busques apoyo profesional. No esperes a estar completamente vacía para pedir ayuda.

 

Está bien no estar bien. Y es un acto de valentía inmensa levantar la mano cuando el peso ya no se puede cargar a solas.

Comparte en tus redes sociales

Artículos relacionados